Todas las culturas tienen sus ceremonias. De hecho, las ceremonias casi podrían considerarse un elemento definitorio de una cultura. Una de las consecuencias de la globalización, un proceso en sí mismo impulsado por las empresas, es la creciente uniformidad. Cada vez más, todos compramos en el mismo mercado global, ya sea a través de gigantes online como Amazon, o a través de omnipresentes franquicias que dominan nuestras principales ciudades. Del mismo modo, la cultura empresarial, al menos en occidente, se ha hecho más homogénea. ¡Los largos almuerzos que solían acompañar los acuerdos de negocios españoles, por ejemplo, son cada vez menos comunes!

Sin embargo, uno de los aspectos más fascinantes de las diferencias culturales es que a menudo se manifiestan de forma ostensiblemente menores. En los hábitos y rutinas que los nativos llevan a cabo automáticamente, pero que los extranjeros pasan por alto fácilmente. Y precisamente porque están tan arraigados, ignorarlos puede crear todo tipo de fricciones menores. Tal es el caso de las ceremonias clásicas de oficina relacionadas con cumpleaños o despedidas:

Ceremonias de cumpleaños

¡Los cumpleaños en España pueden ser problemáticos! En contraste con la tradición anglosajona donde todo el mundo invita al cumpleañero, en España es al revés. En lugar de que todos tus amigos te inviten a bebidas durante la noche, es de esperar que tú invites a tus amigos. ¡Un sistema que en realidad provoca que los españoles más caseros eviten salir en sus cumpleaños a toda costa! Sin embargo, en el contexto de la oficina no hay escapatoria. Si es tu cumpleaños (¡y Recursos Humanos siempre sabrá que lo es!) se espera que invites a tus compañeros.

En España, esto se reduce a la comida. Por lo general, debes llevar algo para tus compañeros. No hay una regla clara sobre a quién incluir o no, lo mejor es llevar una bandeja de algo y difundir la noticia. Normalmente esto debería ser a media mañana alrededor de las 11, e incluye pasteles, mini croissants, etc. Si te desenvuelves en la cocina y puedes hacer una tarta, seguramente recibirás más cumplidos. Lo mismo ocurre si traes algo de tu propia cultura. Los pasteles, dulces y galletas son una de las pocas áreas en la que los británicos pueden sobresalir. Pero, si eres de un país árabe, ¡esos pasteles insuperables te convertirán en el rey de la oficina! El truco es que se note que estás haciendo un esfuerzo, pero sin ser un gran problema. Es un gesto, y como todas las ceremonias, se trata del proceso en sí.

Ceremonias de despedidas

Las ceremonias de despedida también tienen sus peculiaridades. No hay reglas establecidas aquí. Todo depende del contexto de la despedida, el tamaño de la empresa, cuánto tiempo llevaba la persona trabajando, y por supuesto las circunstancias de la partida. Sin embargo, en la mayoría de los casos se espera que la persona que se va reciba algún pequeño regalo, una tarjeta firmada por sus compañeros, y algunas bebidas por la tarde.

Por lo general, jefe o responsable puede decir unas palabras, y luego habrá abrazos, apretones de manos y besos en las mejillas. Esto es un poco complicado a veces… por lo general, las mujeres dan y reciben dos besos, y los hombres o dan apretones de manos o se abrazan, pero el mundo está cambiando y no todas las mujeres quieren ser besadas por sus compañeros. En caso de duda, sigue el ejemplo de tus compañeros, o simplemente estrecha la mano. ¡Siempre es mejor ser un poco informal que demasiado formal!

En resumen, son ceremonias de oficina centradas en el reconocimiento, comida y bebida, y el aprecio de tus compañeros. Quizás un aspecto menor del mundo de los negocios, pero que marca la diferencia en el proceso de inclusión. Y, ¿quién no quiere un trozo de tarta a las once y media, o una afectuosa despedida y un par de cervezas?