Hoy en día es fundamental el saber dirigirse correctamente a los diferentes interlocutores, con lo que el lenguaje va íntimamente ligado al protocolo.

Si bien es cierto que el español es considerado por muchos un idioma bastante relajado en lo referente a los tratamientos, desde AIL Business te presentamos el contraste entre algunos de ellos a la hora de comunicar en un contexto formal o informal, y haremos un recorrido ascendente:

 

1. El primer nivel: ‘Tú’/‘vosotros’ y ‘Usted’/’Ustedes’.

En la mayoría de las situaciones comunicativas tenemos la opción de “tutear” o “llamar de usted” a nuestro interlocutor teniendo en cuenta algunos parámetros como la edad, profesión, el parentesco, o nuestra relación personal con él/ella.

En el caso de “tú”, podemos estar seguros de usarlo correctamente en las siguientes situaciones:
– Con amigos
– Con familiares
– Con compañeros de trabajo
– Con personas por debajo de nuestra edad teniendo en cuenta, claro, nuestra propia edad, y es que no es lo mismo tener 60 años y querer tutear a alguien de 30 o a alguien de 50, que se acerca más a nuestra franja de edad.

Sobre la última situación, la más confusa, hay que destacar que el “feeling” con nuestro interlocutor es algo fundamental para decantarnos por el tuteo.

Con “usted”, las situaciones comunicativas en las que usarlo son las siguientes:
– Con los mayores
– Con desconocidos en general, teniendo en cuenta de nuevo el factor de la edad y nuestra propia intuición. Aquí incluimos miembros de las administraciones públicas, de los cuerpos de seguridad del estado, personal sanitario o cualquier persona que trabaje de cara al público en el sector servicios.

De nuevo, la segunda situación queda algo confusa y volvemos a recurrir al “feeling” y al sentido común. No es lo mismo acudir a algún ministerio a realizar una gestión y ser atendido por un funcionario de 30 años que por uno de 50. Así como también influye el hecho de que yo mismo tenga 30 o 60 años.

 

2. El segundo nivel: “Señor/a” y “Don/Doña”.

Usamos “Señor/a + apellidos” o “Don/Doña + nombre” de forma generalizada en el ámbito laboral, social o político cuando queremos reforzar el sentimiento de respeto hacia nuestro interlocutor. Algunos ejemplos de situaciones en las que usar estos tratamientos son actos públicos como nombramientos oficiales, homenajes, entrevistas, recogidas de premios o presentaciones oficiales.

 

3. El tercer nivel: “Ilustrísimo/a señor/a” o “Excelentísimo/a señor/a”.

Llegamos al tercer nivel de los tratamientos oficiales, con “Ilustrísimo/a señor/a + cargo” o “Excelentísimo/a señor/a + cargo”, cuyo uso queda restringido al ámbito de altos cargos de instituciones públicas como las siguientes:
– La Casa de Su Majestad
– El Poder Judicial
– El Poder Ejecutivo
– El Poder Legislativo
– Las Fuerzas Armadas
– Representantes de las Comunidades Autónomas
– El Consejo de Estado

A la hora de establecer diferencias entre los dos, son los cargos los que dictan la aplicación de uno u otro tratamiento, siendo los más altos los que aplican “Ilustrísimo/a” y “Excelentísimo/a” los que ocupan un cargo inferior.
Recientemente, estas denominaciones están cayendo en desuso por un deseo de las altas instituciones del Estado de acercarse a la ciudadanía, con lo cual cada vez es más común escuchar o leer “Señor/a + cargo”, como “¿Qué opina el Señor Presidente del Gobierno?”

 

4. El cuarto nivel: “Su Majestad” y “Su Alteza”.

Muy pocos en el mundo disponen del privilegio de ser tratados como “Su Majestad” (en el caso de los Reyes), en cuyo caso se deberá usar la segunda persona del plural, como cuando el actual Rey de España se dirigió a su padre el día de su boda, todavía como Príncipe de Asturias: “Majestad, no tengáis ninguna duda de que siempre pensaremos en España”. No obstante, si nos dirigimos a él/ella por segunda vez, se puede usar “Señor/Señora”, pero nunca “Usted”.

En el caso de los hijos de los Reyes o del Príncipe o Princesa de Asturias, el tratamiento será el de “Su Alteza”, y al igual que sucede con los Reyes, “Señor/Señora” son válidos a partir de la segunda vez.

 

Esperamos que este repaso de las formas adecuadas para dirigirse a personas con diferentes cargos haya sido útil. Cada entorno es diferente, y por ello es fundamental poder responder a las exigencias de cada sector, aunque sabemos que no existen reglas estrictas sobre estos usos, y que la experiencia te dará la confianza de saber cuándo usar cada uno.

Ahora que ya sabes cómo dirigirte a distintos interlocutores en español, pon en práctica estos conocimientos, y si tienes dificultades no dudes en contactarnos, ¡estaremos encantados de ayudarte!